LA ADOLESCENCIA DE JESÚS: CAP 8

Ha habido presiones desde el Vaticano para que esta información no salga a la luz. Advertimos que el siguiente contenido puede herir sensibilidades. Tómate un valium, no te levantes del asiento ni saques los brazos por la ventanilla. Disfruta de la atracción.

CAPÍTULO 8

            Una buena mañana el gallo del pesebre despertó a Jesús… cagándole en la cara. Jesús se levantó, se rascó el culo, fue a orinar en el heno y se asomó por la ventana para contemplar ese maravilloso día. De repente notó algo en el pecho. La energía fluía por él. Sacó pecho y gritó a los cuatro vientos.

            ―¡Soy hipster! ―Exclamó con los huevos al aire.

            ―¡¿Te quieres callar ya?! ¡Que estamos haciendo la procesión del silencio! ―Bramó Moisés desde la calle mientras paseaba de la mano de una morcilla de burgos.

            ―¡Pues menos silencio y más iPhone! ―Se quejó Jesús antes de volver a entrar en casa.

            Durante el recreo del instituto se quedó charlando con María Magdalena Dulcesol.

            ―¿Te sabes los ríos para el examen de naturales de luego? ―Inquirió ella.

            ―No tengo problema, si se me olvida alguno, le pido a mi padre (DIOS) que lo quite y ya está.

            Entonces se acercó a ellos Judas Iscariostia.

            ―Hombre, Jesulín… ―Saludó Judas― ¡Me han dicho que ahora eres hipster! Me sorprende bastante la verdad… Siempre te he considerado más hippie que otra cosa.

―¿Y tú qué eres, Judas? ―Habló Jesús― ¿Judío? JAJAJA

―¿Y la gracia?

―Pero en serio, ¿qué eres? ¿No serás emo?



―¡Qué va! ¡Yo soy cani, cani, cani, cani! Ola, soy sujudasito19, y aparte de ser cani soy el apóstol que tú quieres. Me gustan los toro, el flamenquito y los moros, y si me da la gana, te cojo y te traiciono.